Las almohadillas de tu perro son la única barrera entre sus patas y el suelo, y con el otoño y el invierno (superficies frías, humedad, sal en las aceras) sufren más de lo que parece a simple vista.
Por qué las almohadillas de tu perro sufren en otoño e invierno
El frío reseca la piel de las almohadillas igual que reseca la piel humana, y las superficies heladas o con sal pueden provocar grietas, irritación e incluso pequeñas heridas que pasan desapercibidas hasta que tu perro empieza a cojear o lamerse las patas con insistencia.
Señales de que las almohadillas de tu perro necesitan cuidado
Grietas visibles, sequedad excesiva, cojera leve después del paseo, o que tu perro se detenga a lamerse las patas con más frecuencia de lo habitual son señales claras de que las almohadillas necesitan atención antes de que el problema vaya a más.
Cómo usar un protector de almohadillas para perros
Aplicar el protector antes del paseo crea una barrera frente al frío y la sal, y aplicarlo después ayuda a reparar la sequedad acumulada durante el día. Es un gesto de dos minutos que evita muchas visitas al veterinario por grietas o irritaciones.
El Bálsamo Protector de Almohadillas Holfur
El Magic Repair Bálsamo Almohadillas de Holfur está pensado para nutrir e hidratar la piel de las almohadillas, formando una capa protectora sin dejarlas resbaladizas. Incorporarlo a la rutina antes de los paseos de invierno es una de las formas más simples de proteger a tu perro del frío.
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